HISTORIA DEL SENA

Pagina del SENA en Colombia
Pagina del SENA en Santander
Servico Nacional de Aprendisaje

Una entidad que trasciende

Colombia como cualquier país en vías de desarrollo había sido eminentemente exportador de materias primas e importador de productos industriales o manufacturados. Por lo menos fue la estructura económica que caracterizó al país durante todo el siglo XIX y una gran parte del siglo XX.
Por efecto de acontecimientos internacionales como la crisis económica de 1929 y la Segunda Guerra Mundial, la situación de Colombia como país, cambia hacia una política de producción interna basada en la sustitución de importaciones y el fomento a la inversión extranjera para el desarrollo de la industria nacional.
En la segunda mitad del siglo XX se extiende en América Latina un modelo productivo orientado a la sustitución de importaciones, en el que se basó la industria instalada.
El fomento del consumo interno de productos manufacturados cubiertos por aranceles a la importación, la producción en serie de la industria textil y metalúrgica, el desarrollo de empresas estatales y de servicios públicos, contribuyeron a la existencia de una fuerza de trabajo con un determinado tipo de calificaciones para la producción en masa.
El perfil de los trabajadores correspondía a un proceso productivo que permitía una clara división y compartamentalización del trabajo, una estructura jerárquica de las empresas, la producción en cadena y la homogeneización del producto. Naturalmente que el cambio y diversificación en la producción, requería de una mano de obra con calificación técnica y especializada. ¿cuáles fueron los primeros pasos dados en el país con el fin de impartir capacitación técnica a la nueva mano de obra requerida por una economía colombiana en expansión?
Temas como el aprendizaje, la enseñanza industrial y la capacitación se mencionan por primera vez en la legislación colombiana contemporánea en la Ley 143 de 1948. Para la década del 50 ya existen en el país una serie de Escuelas Técnicas dependientes de la División de Educación Industrial y Comercial del Ministerio de Educación.
La deserción, sin embargo es alta: los 48 centros existentes en 1957 tienen un total de 6.028 alumnos inscritos de los cuales 642 terminaron sus estudios. En 1954, el Ministerio de Trabajo crea el instituto de Capacitación Obrera, que comienza a funcionar en 1956, para beneplácito de las organizaciones de los Trabajadores Colombianos. Con el tiempo estos esfuerzos resultan insuficientes.
El crecimiento industrial demandaba anualmente la capacitación de 10.000 nuevos trabajadores, sin contar con las necesidades de capacitación de mano de obra ya vinculada al trabajo.
No existía pues, para aquella época una planificación orgánica de la formación profesional que adecuará las posibilidades de capacitación a las necesidades reales del desarrollo económico. Más aún, no existía una legislación adecuada con respecto a la formación profesional.
El aprendizaje, por ejemplo no contaba con normas claras como punto de referencia del Código Sustantivo del Trabajo, la Ley 143 de 1948 y los reglamentos de trabajo eran ambiguos: no estaban reglamentados, las condiciones que debe reunir el aprendiz, ni un sistema metódico de capacitación, ni la duración y características del aprendizaje, ni existía organismo alguno con recursos suficientes que orientara y controlará la acción. Las instituciones entonces existentes, afrontaban el crónico problema de la falta de recursos y de organización adecuada para suplir las necesidades de este campo.

El SENA: una necesidad

Dentro de este contexto tenemos que situar el surgimiento del SENA en Colombia, que no sucede como consecuencia de una concepción abstracta de la formación profesional, ni como un simple impulso de la cooperación técnica internacional, ni del deseo subjetivo de los empresarios y de los trabajadores por tener una escuela técnica.
Las condiciones objetivas que hicieron posible la creación y estructuración del Servicio Nacional de Aprendizaje, pueden fundamentalmente, reducirse a dos. Una hace referencia a aspectos socio–económicos y la otra a elementos de orden institucional.
Por una parte, el SENA es una respuesta al empuje del desarrollo económico y social que el país estaba experimentando en la década de los años 50: proceso de industrialización con base en la substitución de importaciones; proceso de urbanización por la expansión industrial y la emigración hacia las ciudades de la población rural; acumulación de capital por el alto ingreso de divisas, habida cuenta del elevado del café en los mercados internacionales; y expansión del movimiento sindical.
Por otra parte, el SENA surge como producto de una necesidad sentida respecto de una mayor y mejor mano de obra calificada, de lo cual fueron conscientes tanto los empresarios como los obreros organizados, quienes, en su debido tiempo, contaron con asistencia técnica internacional. El Gobierno Nacional, los Gremios Empresariales, la OIT y las Organizaciones de los Trabajadores fueron las fuerzas vivas que al responder a una exigencia de mano de obra calificada en el país según las nuevas condiciones de desarrollo económico social, contribuyeron a crear, organizar e impulsar el Servicio Nacional de Aprendizaje - SENA.
El SENA se creó por medio del Decreto 118 de 1957, «Por el cual se decretan aumentos de salarios, se establece el subsidio familiar y se crea el Servicio Nacional de Aprendizaje». Razón por la cual, se añade un artículo adicional al Decreto que crea el subsidio familiar en Colombia, especificando que el 5% sobre la nómina de salarios que recaudarían las Cajas de Compensación Familiar de los patronos del país, una quinta parte (1%) iría destinada a la creación y mantenimiento del Servicio Nacional de Aprendizaje.
Posteriormente, mediante la Ley 58 de 1963 dicho monto se incrementó al 2%. Desde la fundación del SENA la Iglesia Católica ha estado presente activamente en la historia de la Institución; así consta en el Acta No. 01 de su Consejo Nacional, reunión en la cual participó el Padre Héctor Jaramillo Duque –posteriormente Obispo- en representación del Cardenal Crisanto Luque, Arzobispo de Bogotá. Igualmente han estado presentes los Gremios de la producción, los Trabajadores y los Campesinos.

Por etapas

Desde su creación la entidad ha tenido enfoques y coberturas que en un proceso de desarrollo se pueden sintetizar así:
1957 a 1968: Cobertura restringida de sus acciones de formación, puesto que se limitaba a atender al sector moderno de la economía, utilizando para sus acciones solamente los centros fijos. 1969 a 1974: Se aumenta la cobertura de servicios con el incremento de alumnos por grupo y la creación de los programas de promoción profesional popular: urbana y rural.
1975 Se introducen nuevos métodos de formación con base en la personalización, la desescolarización y participación comunitaria, entre otros.
1980: Al iniciarse la década de los 80, se consolida una población activa en la que el sector industrial y el empleo público tenían una participación relevante y el sector informal incorporaba a los trabajadores que no eran absorbidos por el sector moderno. Del lado de la educación, la expansión de la matrícula en la educación básica y el modelo de educación técnica/formación profesional intentaba adecuarse a esa realidad.
En consonancia con esto se inicia en el SENA la elaboración de diseños para la implementación de la política técnico-pedagógica de formación permanente, individualizada y modular, lo cual facilita el impulso al desarrollo de estrategias tales como la formación en la empresa y la formación a distancia.
1990: En la decada de los años 90 la crisis de la deuda externa, la alta inflación en algunos países y el estancamiento en la mayoría de ellos pusieron en cuestión la viabilidad del modelo de desarrollo propuesto. El ajuste estructural modificó las tendencias de empleo en el sector público y redujo la financiación de los servicios prestados por el Estado, llevando en muchos casos a la privatización de los mismos, reduciendo aún más la oferta de empleo en el sector público.
El contexto de la globalización de los mercados hizo que se internacionalizara la producción y a la participación de varios países en un mismo proceso productivo, incrementando la competencia entre empresas y varios países.
1994 1994: Lo anterior condujo a la expedición de la Ley 119 de 1994, la institución se reestructura para desarrollar programas de formación profesional que contribuyan al desarrollo social, económico y tecnológico del país.
El final de siglo se caracterizó por una nueva organización del trabajo, donde se enfatiza la producción flexible, las organizaciones más horizontales basadas en unidades productivas responsables por los estándares de producción y calidad que responden a una demanda diferenciada de productos y servicios. Para esto, se requirieron nuevas y múltiples competencias en los trabajadores, así como nuevos enfoques de gestión y formación del recurso humano.
2004: Los ajustes requeridos por la realidad económica establecido han llevado a la expedición de los decretos 249 de 2004, por el cual se modifica la estructura del Servicio Nacional de Aprendizaje SENA y el 250 de 2004, por el cual se adopta la planta de personal del Servicio Nacional de Aprendizaje SENA.

Una organización de conocimiento

Para el período de gobierno 2002–2006 la institución ha formulado y está ejecutando el Plan Estratégico «SENA: UNA ORGANIZACIÓN DE CONOCIMIENTO» allí se proyecta como entes ejecutores de la política social del gobierno, prioriza el emprendimiento y empresarismo, la innovación y el desarrollo tecnológico, la cultura de la calidad, normalización y certificación de competencias laborales, servicio público de empleo, la internacionalización institucional, virtualización de la información La Entidad está comprometida en el fortalecimiento y consolidación de un Sistema Nacional de Formación para el trabajo, el cual se define como un conjunto de procesos que articulan la oferta de formación con las exigencias del mercado y de la producción nacional e internacional, así como del mercado laboral que necesariamente deriva de éstos.
Estructural y funcionalmente dichos procesos integran gremios, empresas, organizaciones de trabajadores, entidades de formación para el trabajo, entidades de educación media, técnica y tecnológica y entidades gubernamentales, con el fin de definir, implementar y operar políticas y estrategias para el desarrollo y cualificación de los recursos humanos del país, mediante procedimientos que permitan la evaluación y certificación de las competencias de los trabajadores en su desempeño laboral y que faciliten la orientación de la oferta de formación para el trabajo en el país, con criterios de equidad y competitividad.

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Presentado por :
Marcela Ruiz
Fernanda Herrera

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